Qué quieren que les diga. Fuera pudor, nuestra agencia sale del armario: la campaña de Kiko Rivera para Muebles Tuco es nuestra… ¿Y saben qué? Creemos que hemos hecho un buen trabajo.
¿Qué es realmente la buena publicidad? ¿Quién lo decide? Supongo que es más sencillo hablar de publicidad eficiente: la que cumple con los requerimientos marcados por el cliente. En nuestro caso, compartidos por nosotros o no, el anunciante lo tenía muy claro…
… no quería perder el tono extremadamente agresivo y comercial de su marca, que funciona como un cohete (REQUERIMIENTO UNO)
… lo que buscaba con esta acción a nivel nacional era una gran repercusión mediática con recursos limitados en cuanto a realización y contratación de medios (REQUERIMIENTO DOS).
Barajamos desde el principio la idea de utilizar como “cebo” un personaje popular, orientado al perfil del comprador de la marca y, sobre todo, que nos garantizase la máxima cobertura de los medios afines a los de su cliente potencial. Estos minutos “informativos” (publicity, si nos ponemos estupendos) serían los que realmente valoraría el anunciante. Se trataba de realizar una campaña “re-rentable”, en primer término por los mensajes e impactos comerciales transmitidos y en segundo por el conocimiento de marca que se debía generar.

Una vez seleccionado el personaje, todo se orientó en esa dirección. La campaña se realizó con una doble intención (honesta y transparente): vender y que se hable de la marca. O mejor dicho, vender y que se hable de Kiko Rivera, y colateralmente de la marca.
Respetando siempre a la persona forzamos al máximo al personaje: ropa de calle, smoking… ¡pijama! Y dos estupendas y guapísimas azafatas parodiando a una pareja de cazacelebrieties. El juego que ha dado todo este material en sus diferentes declinaciones (imágenes previas, fotos definitivas, making off , spot…) ha alimentado muchas , pero que muchas horas televisivas en los programas de mayor audiencia y ha llenado muchas, pero que muchas páginas en las revistas de más difusión. Oiga: y además parece que las tiendas están vendiendo. Mucho.



Vale, este trabajo no encabezará nuestro portfolio, porque a nosotros mismos nos molan más otras cosas… pero ha sido un buen proyecto. Que se lo pregunten al anunciante.